La inteligencia artificial acabará con el concepto de oficina del siglo XX

La inteligencia artificial acabará con el concepto de oficina del siglo XX

La oficina convencional se está quedando obsoleta y empieza a ser poco práctica para afrontar los retos del futuro. En numerosas ocasiones hemos hablado del teletrabajo y de la incorporación de la generación millennial y Z al mundo laboral (quienes ocuparán casi el 50% de las plantillas de cada empresa), y la conclusión es siempre la misma: las oficinas tienen que adaptarse a los nuevos tiempos y formas de trabajo.

Andy Brocklehurst, líder de Colaboración en Cisco EMEAR explicaba que “Los empleados buscan formas de trabajar más intuitivas, en las que puedan acceder a lo que necesitan o hablar con sus compañeros con un solo botón, con el vídeo como formato por defecto, una experiencia móvil optimizada y multitud de dispositivos y aplicaciones para elegir cómo trabajar en equipo”

Por tanto, un punto decisivo para los nuevos talentos a la hora de elegir lugar de trabajo será la propuesta de la empresa para trabajar colaborativamente y los recursos disponibles.

Por practicidad (y por sostenibilidad), cada vez son más utilizadas herramientas de reuniones virtuales como Cisco, chats y redes sociales. De hecho, en los últimos años han aparecido propuestas de Apps cada vez más sofisticadas y dirigidas a un entorno corporativo como el caso de Slack o Skype for Business en sustitución de Whastapp. Incluso las redes sociales más famosas han habilitado nuevas plataformas con fines administrativos y profesionales como Workplace by Facebook, Microsoft Teams. Y como no, los sistemas de gestión y almacenamiento de datos y documentos como Wetransfer, Dropbox, Google Drive

Con la aparición de estas herramientas, las cuales buscan la practicidad diaria, los espacios de oficina deben replantearse ya que las salas de reuniones tendrán que adaptarse a las nuevas tecnologías, los espacios para almacenar documentos tenderán a desaparecer, y debido al teletrabajo, los puestos de trabajo fijo se sustituirán por puestos no asignados.

Lo cierto es que las videoconferencias se realizan desde hace décadas, y pese a la comodidad que implica, aún seguimos desplazándonos (con el consiguiente gasto) para reunirnos cara a cara. “La adopción en algunos casos es muy baja porque no se ha integrado correctamente con las aplicaciones de negocio ni se ha alineado con el estilo de trabajo o las preferencias de los profesionales” señala Andy Brocklehurst.

La anteriormente citada Cisco plantea un cambio de paradigma dando especial protagonismo a la inteligencia artificial. La plataforma Webex está trabajando para integrar reconocimiento de lenguaje natural y de rostros, detección de objetos y ruidosmachine learning y, también, capacidades de inteligencia artificial conversacional. “Lo hacemos, además, llevando la inteligencia artificial directamente al hardware, usando los chips NVIDIA Jetson que usan los coches autónomos“, presume Andy Brocklehurst.

Además, la realidad virtual ha pasado de ser un concepto futurista a una realidad alcanzable. La realidad aumentada puede ampliar el concepto clásico de la videoconferencia como una pantalla gigantesca y una cámara que ocupa la relevancia de una sala en un edificio corporativo o la webcam de un portátil. 

En conclusión, cuanto antes se adapten las oficinas a las nuevas tecnologías combinadas con la IA, más cerca estarán de celebrar reuniones con oficinas en la otra punta del mundo con sus participantes “presentes” en 3D.



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